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Construir mejores proyectos, desarrollar mejores ciudades es lo que motiva a Grupo Empresas Socovesa.

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Chile 2020

Esctrito por:
  • Cristian Hartwig

    Presidente Grupo Empresas Socovesa

A mediano plazo, vislumbro un escenario más bien difuso en términos políticos y económicos para Chile. La capacidad y madurez que tenga el país para absorber armónicamente las diferentes reformas impulsadas -tributaria, laboral, previsional, electoral y constitucional- será el factor clave que determine, no solo el curso de la economía, sino también el cómo la historia juzgue este nuevo ciclo reformador que vive el país. Hasta ahora siento que el clima está -cuando menos- enredado, ya que los chilenos perciben que las reformas impulsadas tienden a privilegiar a ciertos grupos pero no a las mayorías y menos a la clase media. Por el momento, creo que el impacto ha sido negativo en términos de crecimiento del empleo, salarios y confianza social. El éxito de las medidas reactivadoras es todavía un tema por despejar.

Respecto a la realidad que vivirán las regiones para el 2020, pienso que existirán avances en el proceso de regionalización, aunque sería ingenuo hablar de un país descentralizado. Los incentivos tributarios serán la llave maestra para abrir esos espacios que, complementados con alianzas público-privadas, permitirán el desarrollo en ámbitos tan importantes como salud, educación y entretención. Desde lo estrictamente inmobiliario pienso que se mantendrá la preferencia por vivir en casas, excepto en ciudades como Antofagasta, Gran Concepción, Viña-Valparaíso y La Serena-Coquimbo donde vivir en altura es cada vez un tema más habitual.

Por su parte, Santiago seguirá creciendo, pero dejará de extenderse como una mancha de aceite. El crecimiento será hacia adentro, es decir, una ciudad más compacta y más alta. Esto se explica debido a una serie de transformaciones sociológicas que dieron origen al aumento significativo de la demanda por departamentos en desmedro de las casas: hogares monoparentales, familias más reducidas, percepción de inseguridad, rechazo a los largos tiempos de viaje y la mayor valorización de los espacios públicos y la vida urbana. En términos generales, las viviendas seguirán subiendo de precio producto de la demanda creciente, la escasez de suelo y las restricciones normativas –que comparto- al proceso de densificación que vivimos.

El desafío de todos quienes somos parte de esta industria será aportar para que se logre un mayor nivel de coordinación y confianza social entre el sector privado, sector público y la sociedad civil, a objeto de empujar un proceso de densificación equilibrada y sustentable de nuestras ciudades. Como industria tendremos que contribuir, con mayor acento que antes, en la creación de mejores proyectos inmobiliarios que ofrezcan a sus habitantes espacios de mayor calidad, funcionalidad y que aporten al desarrollo de una mejor calidad de vida urbana.

Fotografía: La Tercera

15

Noviembre
2014
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